En un operativo conjunto, elementos de la Guardia Civil Estatal y autoridades federales desmantelaron una red de videovigilancia presuntamente utilizada por grupos delictivos en Villa de Pozos. Como resultado, se aseguraron nueve cámaras instaladas en postes de luz y líneas telefónicas, las cuales eran empleadas para monitorear los movimientos de las fuerzas de seguridad.
El hallazgo ocurrió durante un patrullaje de rutina dentro del Plan Integral de Seguridad, cuando los agentes detectaron los dispositivos en puntos estratégicos de distintas colonias. Tras una inspección, se confirmó que las cámaras habían sido colocadas de manera ilegal por personas desconocidas.
Las autoridades procedieron al retiro inmediato de los equipos y reforzaron la vigilancia en la zona para prevenir su reinstalación.







