Desde 2019, el gobierno federal contaba con advertencias técnicas sobre las condiciones del tramo ferroviario donde recientemente ocurrió el accidente del Tren Interoceánico, que dejó 13 personas fallecidas y 98 heridas. De acuerdo con auditorías oficiales, la zona presentaba pendientes y curvaturas muy elevadas, al ubicarse en un entorno montañoso donde la alineación de la vía se veía afectada por las ondulaciones del terreno y obstáculos naturales.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) analizó en la auditoría de cumplimiento a inversiones físicas 263-DE los primeros contratos otorgados para la corrección y rehabilitación de la Línea Z del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, específicamente en el tramo comprendido del kilómetro Z 186+100 al Z 242+000, correspondiente al trayecto de Mogoñé a La Mata, en Oaxaca. En ese proceso, la empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, S.A. de C.V. (FIT) otorgó de manera anticipada el contrato FIT-GARMOP-OP-Z-08-2019 a la empresa Daniferrotools, S.A. de C.V., para una primera etapa de rehabilitación de 12.65 kilómetros.
El documento de la ASF señaló una deficiente planeación de los trabajos, ya que la rehabilitación inició sin contar con estudios, proyectos ni programa de ejecución completamente concluidos, lo que impidió que los licitantes presentaran propuestas técnicas solventes. Aunque el contrato fue rescindido, la Auditoría solicitó al FIT iniciar procedimientos administrativos por las irregularidades detectadas, al considerar que los trabajos continuaron pese a dichas deficiencias.
Posteriormente, en la auditoría de cumplimiento a inversiones físicas 106, correspondiente a recursos de 2021, la ASF revisó el contrato FIT-GARMOP-OP-Z-13-2019, segunda etapa de rehabilitación del mismo tramo. Este fue asignado a las empresas Torres y Asociados, S.A. de C.V., Ferro Maz, S.A. de C.V., Chiñas Construcciones, S.A. de C.V. y Grupo Constructor Janus, S.A. de C.V., por un monto de 284 millones de pesos. La revisión detectó un presunto desfalco relacionado con el reporte de maquinaria sin evidencia de uso.
Las inconsistencias continuaron en auditorías posteriores, incluida la de 2023, donde se identificó un probable daño a la Hacienda pública por irregularidades en conceptos no previstos para el armado de vía. Las auditorías precisaron que la rehabilitación de la Línea Z tenía como objetivo reducir curvaturas y pendientes para incrementar la seguridad, mejorar la eficiencia operativa y permitir el transporte de mayores volúmenes de carga entre los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca.
El accidente fue reconocido públicamente el 28 de diciembre por la Secretaría de Marina, dependencia responsable de la ejecución y supervisión del proyecto, al informar que la locomotora principal se descarriló a la altura del kilómetro 230+200, dentro del tramo rehabilitado entre Mogoñé Viejo y La Mata. La información disponible no permite determinar si las observaciones detectadas en las auditorías iniciales fueron solventadas ni las razones completas de la rescisión del primer contrato.







