MATEHUALA, S.L.P. — Una jornada de violencia registrada el miércoles 10 de junio en las instalaciones del Colegio de Educación Profesional Técnica del Estado (CONALEP) del municipio de Matehuala provocó una severa crisis institucional. El saldo de los enfrentamientos simultáneos reportado por la comunidad escolar asciende a por lo menos 15 estudiantes detenidos por corporaciones policiacas, un joven lesionado y múltiples trabajadores de la educación golpeados al intentar contener las agresiones.
Ante la gravedad de los acontecimientos, padres de familia, docentes y alumnos manifestaron su indignación y cuestionaron la ausencia pública de la directora del plantel, Amalia Castillo, quien optó por guardar silencio frente a los medios y limitarse a difundir un escueto comunicado oficial que minimiza la magnitud de la problemática.
Los hechos evidenciaron una escalada de violencia que, según los propios afectados, se gestaba desde hace semanas. Diversos grupos de estudiantes protagonizaron riñas simultáneas en distintos puntos de la escuela, lo que obligó a los profesores y al personal administrativo a intervenir físicamente para intentar detener los golpes, resultando varios de ellos con lesiones.
Debido a que la situación rebasó por completo los protocolos internos de la institución, se requirió de manera urgente la movilización de corporaciones de seguridad pública. Elementos policiacos ingresaron al inmueble para restablecer el orden, controlar la situación y asegurar a los jóvenes involucrados en las agresiones.
Mientras el documento firmado por la dirección general del plantel sostiene de forma breve que la situación se encuentra “bajo control”, los testimonios directos de los estudiantes y del cuerpo académico describen un escenario opuesto, dominado por el temor, la falta de disciplina y una creciente vulnerabilidad en la convivencia diaria.
La falta de información transparente y la negativa de la directora Amalia Castillo a comparecer personalmente ante la opinión pública para explicar las fallas de seguridad agudizaron la molestia de los tutores. Los padres de familia argumentan que la autoridad escolar debió dar la cara de inmediato, reconocer el colapso de la disciplina interna y presentar un plan de contingencia específico para salvaguardar la integridad de los menores.
Como consecuencia de esta omisión institucional, diversos sectores de padres de familia comenzaron a exigir formalmente la renuncia de Castillo, tras considerar que la problemática ha rebasado su capacidad de gestión y liderazgo. Los inconformes detallaron que los conflictos entre los bandos estudiantiles no corresponden a un hecho aislado, sino a incidentes recurrentes que fueron ignorados por la dirección durante las últimas semanas, permitiendo que la violencia escalara hasta la crisis del miércoles.
Hasta el momento, las autoridades educativas del estado de San Luis Potosí no han emitido pronunciamientos sobre la aplicación de sanciones disciplinarias, bajas definitivas o la implementación de medidas extraordinarias de seguridad. Los padres de familia advirtieron que mantendrán las exigencias de justicia y certidumbre hasta que se garantice un entorno seguro dentro del CONALEP Matehuala, que enfrenta uno de sus episodios más críticos en los últimos años.







