La discusión que comenzó como un intento por ordenar la relación entre los medios de comunicación y sus audiencias ha terminado convertida en un problema político para el Gobierno de Claudia Sheinbaum. Con este escenario de fondo, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ha confirmado este lunes que habrá ajustes a los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, cuya consulta pública concluye el próximo viernes. Entre los puntos que se tocarán están las sanciones a los concesionarios, uno de los apartados más controvertidos de las nuevas reglas.
Los cambios han sido empujados, según fuentes consultadas por EL PAÍS, además de por el embate de la oposición y las críticas de distintos sectores, entre ellos académicos y expertos que los califican como una ley mordaza, por la polémica que desataron las listas de periodistas, comunicadores y políticos que la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, presentó desde Palacio Nacional. Al escenario adverso se suma un elemento nada menor: los grupos económicos que no han recibido bien el tema por los posibles riesgos a la libertad de expresión.
El secretario ejecutivo de la CRT, Enrique Pavón Baños, ha reconocido en el foro Diálogo legislativo: libertad editorial, regulación y derechos de las audiencias, organizado por la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados, que las multas es el apartado que concentra buena parte de las objeciones. “Es compromiso de la comisión emitir un informe de consideraciones y evidentemente tiene que haber ajustes a los lineamientos. Las sanciones son lo que más genera debate y es parte de lo que está pendiente en la revisión” del documento, ha dicho frente a diputados. En la propuesta sometida a consulta se establecen porcentajes de multas de 0,01% al 1% de los ingresos anuales de los concesionarios.
Sheinbaum ha repetido que no habrá censura y que las sanciones no se aplicarán contra reporteros y comunicadores por lo que publiquen o transmitan. También ha pedido que la redacción de los lineamientos deje ese punto alejado de cualquier ambigüedad. Con todo, la desconfianza no se ha logrado desvanecer, pese a los intentos del partido en el poder, Morena, y de la presidenta de desactivar la narrativa alimentada por la oposición y los críticos de los lineamientos que la ponen en el terreno de la censura. Sus personajes más visibles han emprendido una campaña para atajar las críticas. La dirigente de Morena, Ariadna Montiel, y la presidenta de la Comisión de Elecciones, Citlalli Hernández, han rechazado que se busque censurar a los medios. “Nadie le va a decir a los medios qué publicar y qué no publicar. Los lineamientos no prohíben la crítica”, ha dicho Hernández a través de un video mensaje publicado en X.








