Este martes 22 de septiembre arranca oficialmente el otoño en el hemisferio norte, marcando la transición hacia noches más largas, temperaturas más templadas y el característico cambio en el paisaje natural. Con la llegada del equinoccio de otoño, la duración de la luz solar empieza a reducirse de forma progresiva cada día.
El fenómeno se debe a la inclinación del eje de la Tierra (de aproximadamente $23.5^\circ$) en su movimiento de traslación alrededor del Sol:
- El punto del equinoccio: En el momento exacto del equinoccio, el Sol se sitúa directamente sobre el ecuador terrestre, distribuyendo la luz y la oscuridad en proporciones casi idénticas (12 horas de día y 12 horas de noche) en todo el planeta.
- Inclinación hacia el invierno: A partir de hoy, el hemisferio norte comienza a inclinarse en dirección opuesta al Sol. Esto provoca que los rayos solares incidan de manera más oblicua y que la trayectoria del Sol en el cielo sea cada vez más baja.
- Menor exposición solar: Como resultado, la cantidad de horas de luz efectiva disminuye diariamente hasta alcanzar su punto mínimo en el solsticio de invierno, en el mes de diciembre.
Además del aspecto astronómico, la reducción de la luz solar influye directamente en el descenso gradual de las temperaturas y en los ciclos biológicos de la flora y la fauna regional.








