Una nueva revelación sobre corrupción en las fuerzas de seguridad de México pone en duda la integridad de la Guardia Nacional, tras informes que indican que oficiales recibieron hasta 10 millones de dólares en sobornos para liberar a José Ángel Canobbio Inzunza, alias “El Güerito”, uno de los operadores más cercanos de Iván Archivaldo Guzmán, “El Chapito”.
El caso comenzó cuando “El Güerito” fue detenido en Culiacán y, durante su arresto, un grupo de diez oficiales habría negociado su liberación por una suma millonaria. A pesar de entregar el dinero, la liberación no fue cumplida como se acordó, lo que desencadenó una segunda captura durante un enfrentamiento en la colonia Las Quintas, donde también se encontró “El Chapito”.
La corrupción de altos mandos, que presuntamente afectó a la SEDENA y la Guardia Nacional, es vista como un obstáculo grave en la lucha contra “Los Chapitos”. La detención de “El Güerito” y su compañero Kevin Alonso Gil, alias “El 200”, implica un golpe a la organización, aunque se siguen intensificando los operativos en Sinaloa, la base de este grupo criminal.
La situación muestra las complejidades del narcotráfico en México, donde las autoridades luchan por contrarrestar la corrupción interna mientras se enfrentan a un grupo considerado terrorista por Estados Unidos.







