Las autoridades levantaron la alerta de tsunami tras el terremoto de magnitud 7,1 registrado en el este de Tonga. El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico informó que la amenaza ha concluido, aunque advirtió que algunas zonas costeras podrían experimentar leves fluctuaciones en el nivel del mar en las próximas horas.
El sismo ocurrió a las 01:18 del lunes (hora local), con epicentro a 90 kilómetros al sureste de Pangai y una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Inicialmente, se estimó la llegada de olas de hasta un metro, pero las mediciones registraron variaciones menores: 0,01 metros en Nuku’alofa, capital de Tonga, y 0,05 metros en la isla de Niue.
A pesar de la magnitud del movimiento telúrico, no se reportaron daños significativos ni víctimas. Sin embargo, el evento resalta la vulnerabilidad de Tonga, ubicada en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo.
La región ha enfrentado desastres naturales en el pasado. En 2009, un tsunami generado por dos terremotos simultáneos dejó 189 muertos en Tonga y Samoa. Más recientemente, en 2022, la erupción de un volcán submarino provocó una devastadora ola que afectó al 80 % de la población tongana y dejó al país incomunicado durante días.