El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí hace un llamado a la población, en especial a las y los jóvenes, a adoptar hábitos saludables para proteger la salud renal y prevenir enfermedades que pueden derivar en padecimientos crónicos.
El coordinador auxiliar de Salud Pública del IMSS en la entidad potosina, doctor Leonardo Solano Campos, destacó que una alimentación equilibrada, la práctica regular de ejercicio y activación física, el seguimiento médico oportuno y el control de enfermedades degenerativas son acciones clave para el cuidado de los riñones desde edades tempranas.
Explicó que los riñones cumplen funciones vitales para el organismo, como eliminar desechos y exceso de líquidos, regular el equilibrio de agua, sales y minerales —entre ellos sodio, calcio, fósforo y potasio—, así como eliminar ácidos producidos por las células. Por ello, subrayó la importancia de tomar medidas preventivas para conservar su adecuado funcionamiento.
El especialista señaló que entre los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades renales se encuentran las infecciones crónicas de vías urinarias, como la pielonefritis en la edad adulta y la glomerulonefritis en etapas tempranas de la vida.
Asimismo, indicó que personas con diabetes mellitus e hipertensión arterial deben mantener un estricto control médico, ya que el descontrol de estos padecimientos incrementa significativamente el riesgo de enfermedad renal crónica.
Agregó que el síndrome metabólico, particularmente la obesidad, se ha convertido en un factor de riesgo cada vez más frecuente, al igual que los hábitos de vida poco saludables, como el consumo excesivo de alcohol y el uso indiscriminado de medicamentos, prácticas que pueden dañar la función renal incluso en personas jóvenes.
Advirtió que cuando la enfermedad renal no se detecta ni se controla de manera oportuna puede avanzar hasta requerir terapias sustitutivas como diálisis, hemodiálisis o, en casos extremos, un trasplante renal.
Solano Campos reiteró que, ante la sospecha de una infección urinaria o renal, es fundamental acudir de inmediato con el médico familiar para una valoración oportuna y, de ser necesario, la referencia al servicio de Nefrología en el Segundo Nivel de Atención.









