La Selección Mexicana quedó eliminada del Mundial 2026 al perder 3-2 frente a Inglaterra en los octavos de final, en un partido que quedará entre los más intensos del torneo y que marcó la despedida de la Copa del Mundo en territorio mexicano. Ante más de 80 mil aficionados en el Estadio Ciudad de México —antes conocido como Estadio Azteca—, el Tricolor estuvo cerca de una remontada histórica, pero terminó otra vez sin la posibilidad de llegar a 4tos de final.
El encuentro, retrasado una hora debido a una tormenta eléctrica que cayó sobre la capital del país, estuvo cargado de emociones desde el inicio, pero una vez iniciado Inglaterra castigó nos metió dos goles.
Al minuto 36, Bukayo Saka envió un centro preciso que Jude Bellingham convirtió de cabeza para abrir el marcador. Apenas dos minutos después, el mediocampista del Real Madrid volvió a aparecer dentro del área para firmar su doblete y colocar el 2-0, aprovechando una desconcentración de la defensa mexicana.
Cuando el panorama parecía complicarse, Julián Quiñones devolvió la esperanza al descontar antes del descanso con un potente disparo dentro del área, manteniendo con vida al conjunto dirigido por Javier Aguirre.
En la segunda mitad, México tomó nuevamente la iniciativa y encontró un escenario favorable tras la expulsión del defensor inglés Jarell Quansah al minuto 53 por una fuerte entrada sobre Jesús Gallardo. A pesar de contar con un hombre más, el Tricolor no logró traducir la posesión en oportunidades claras.


La situación se complicó nuevamente al minuto 60, cuando Harry Kane convirtió un penalti tras una falta del arquero Raúl Rangel sobre Anthony Gordon, aumentando la ventaja inglesa a 3-1.
México volvió a responder pocos minutos después. Una infracción de Kane sobre Brian Gutiérrez dentro del área fue revisada por el VAR y terminó en penalti para el conjunto nacional. Raúl Jiménez ejecutó con precisión para marcar el 3-2 definitivo y desatar la ilusión de una remontada que finalmente no llegó.
Los últimos minutos fueron de constante presión mexicana, mientras Inglaterra resistió con orden cada intento ofensivo hasta que el silbatazo final confirmó la clasificación inglesa a los cuartos de final, donde enfrentará a Noruega el próximo 11 de julio en Miami.
La derrota representó apenas el tercer descalabro oficial de México en el Estadio Ciudad de México y la primera caída mundialista del combinado nacional en ese inmueble, poniendo fin a un invicto histórico en la máxima competencia disputada como local.
Pese a la eliminación, la actuación del Tricolor dejó sensaciones positivas. México llegó a los octavos de final sin conocer la derrota, con cuatro victorias consecutivas, ocho goles anotados y ninguno recibido. Durante el torneo mostró una de sus mejores versiones en décadas, destacando la victoria sobre Ecuador que lo instaló entre los 16 mejores del certamen.
Al finalizar el encuentro, el entrenador Javier Aguirre lamentó el resultado, pero respaldó el desempeño de sus futbolistas.
“Esto son las grandes ligas y no te puedes equivocar, porque te condenan”, señaló al referirse a los dos goles recibidos en el primer tiempo.
El técnico también expresó su reconocimiento a la afición y confirmó el final de su etapa al frente de la selección.
“Hoy no pudo ser. No pudimos dar una noche más de alegría, pero aprovecho para dar las gracias al pueblo mexicano. Estos cinco partidos serán inolvidables. Sé que este fue mi último partido como entrenador de la selección. Me despido del estadio con mucho sentimiento, porque aquí viví algunos de los momentos más importantes de mi carrera”, declaró.
Aguirre rechazó responsabilizar a algún jugador por la eliminación y afirmó que Inglaterra demostró por qué es una de las favoritas para conquistar el campeonato.
Mientras tanto, miles de aficionados siguieron el partido desde pantallas instaladas sobre Paseo de la Reforma. Al concluir el encuentro, el ambiente pasó de la euforia al silencio. Frases como “Jugamos como nunca y perdimos como siempre” o “Nos daban un minuto más y empatábamos” resumieron el sentir de muchos seguidores.
Aun con la derrota, la afición permaneció en las calles entre cánticos, espuma y el tradicional “Cielito Lindo”, reconociendo el esfuerzo de un equipo que estuvo cerca de romper la histórica barrera de los octavos de final.



Con esta eliminación, México vuelve a despedirse en la misma instancia que ha marcado gran parte de su historia reciente. Salvo la eliminación en fase de grupos de Qatar 2022, el conjunto nacional ha convertido los octavos de final en su principal obstáculo mundialista desde 1986. Esta vez, sin embargo, la despedida dejó una imagen distinta: un equipo competitivo, que puso contra las cuerdas a uno de los favoritos del torneo y que abandonó la Copa del Mundo con el reconocimiento de su afición, aunque nuevamente sin alcanzar el ansiado quinto partido.







