La clasificación de Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 quedó marcada tanto por una remontada espectacular como por la controversia arbitral que dominó la conversación dentro y fuera de la cancha. La Albiceleste derrotó 3-2 a Egipto tras levantar una desventaja de dos goles en los últimos 15 minutos del encuentro, resultado que provocó una oleada de críticas en redes sociales y fuertes reclamos del conjunto africano.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni encontró la victoria con goles de Cristian Romero al minuto 79, Lionel Messi al 84 y Enzo Fernández en el tiempo de compensación (90+3), después de un partido en el que Egipto estuvo muy cerca de firmar una de las mayores sorpresas del torneo.
Los africanos golpearon primero al minuto 15 con un cabezazo de Yasser Ibrahim tras un centro de Marawan Attia. Apenas cinco minutos después, Argentina tuvo la oportunidad de empatar mediante un penal, pero Lionel Messi falló desde los once pasos luego de que el arquero Mostafa Shobeir adivinara la trayectoria del disparo.
El penal fallado representó un registro negativo para el capitán argentino, quien se convirtió en el futbolista con más penales errados en la historia de las Copas del Mundo, con tres, además de ser el primero en fallar dos durante una misma edición del torneo. Shobeir, por su parte, pasó a integrar la lista de apenas cuatro porteros que han detenido dos penales en un mismo Mundial sin contar las tandas de definición.
La primera gran polémica llegó en la segunda mitad. Al minuto 57, Mostafa Ziko marcó el que parecía ser el segundo gol de Egipto tras un contragolpe, pero el árbitro francés François Letexier anuló la anotación luego de que el VAR detectara una falta previa sobre Lisandro Martínez al inicio de la jugada.
La decisión generó la indignación de los jugadores egipcios y de varios analistas, quienes cuestionaron que la revisión correspondiera al protocolo del VAR. El exárbitro español Eduardo Iturralde González aseguró en Cadena SER que la acción “no es jugada de VAR”, mientras que el exfutbolista Kiko Narváez calificó la decisión como “injusta”, al considerar que Lisandro Martínez exageró el contacto.
Pese al golpe anímico, Egipto volvió a ampliar la ventaja diez minutos después. Mohamed Salah encabezó un veloz contragolpe que terminó con una asistencia para Mostafa Ziko, quien esta vez sí consiguió el 2-0 y dejó a Argentina al borde de la eliminación.
Scaloni respondió con los ingresos de Lautaro Martínez y Nicolás González, modificaciones que cambiaron el desarrollo del encuentro. Argentina adelantó líneas y comenzó a dominar con mayor claridad el partido.
El descuento llegó al minuto 79 gracias a un cabezazo de Cristian Romero tras un centro de Messi. La jugada fue revisada por el VAR antes de confirmar que el defensor argentino se encontraba habilitado.
Cinco minutos más tarde apareció Messi para empatar el encuentro. El capitán argentino dejó atrás el penal fallado y logró vencer por primera vez a Shobeir para devolverle la esperanza a los campeones del mundo.
Cuando el partido parecía encaminado al tiempo extra, Enzo Fernández apareció al minuto 90+3 para conectar un remate de cabeza que selló el 3-2 definitivo y la clasificación argentina.
La anotación también quedó envuelta en la polémica. Los futbolistas de Egipto reclamaron una presunta falta de Julián Álvarez sobre Mohamed Salah en el origen de la jugada, además de un supuesto agarrón de Alexis Mac Allister sobre Hamdy Fathy dentro del área. Ni el árbitro ni el VAR consideraron que existieran elementos para revisar la acción, lo que provocó airadas protestas del plantel africano.
Al finalizar el encuentro, jugadores y cuerpo técnico de Egipto rodearon al árbitro para exigir explicaciones. Durante los minutos finales, Letexier mostró tarjetas amarillas a Mostafa Shobeir y Hamdy Fathy, mientras que dos integrantes del banquillo egipcio fueron expulsados por protestar.
Las estadísticas reflejaron el dominio territorial de Argentina, que terminó con el 61 por ciento de la posesión, 17 remates y siete disparos al arco. Egipto apenas registró el 39 por ciento de la posesión y cuatro remates, aunque mostró una gran efectividad y estuvo a minutos de eliminar al vigente campeón del mundo.
Fuera del terreno de juego, la polémica se trasladó rápidamente a redes sociales. En plataformas como X, miles de usuarios cuestionaron el desempeño arbitral y señalaron que varias decisiones favorecieron a Argentina, especialmente la anulación del primer gol de Ziko y la falta de revisión en la jugada previa al tanto definitivo de Enzo Fernández.
Algunos mensajes incluso retomaron antiguas teorías sin pruebas sobre un supuesto favoritismo de la FIFA hacia la selección argentina. Hasta el momento, el organismo rector del futbol no ha emitido ningún pronunciamiento sobre esas afirmaciones, las cuales no cuentan con evidencia que las respalde.
El periodista Valentín Fletcher también criticó públicamente las decisiones arbitrales, al considerar que tanto el gol anulado a Egipto como otras acciones durante el partido influyeron directamente en el resultado final.
Con la victoria, Argentina avanzó a los cuartos de final, donde enfrentará al ganador de la serie entre Colombia y Suiza. Egipto quedó eliminado después de una actuación que estuvo muy cerca de convertirse en una de las mayores sorpresas del Mundial y que será recordada por su rendimiento, la remontada argentina y las decisiones arbitrales que marcaron el desenlace del encuentro.







