Dos fallecimientos de migrantes registrados esta semana en Estados Unidos, uno bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Georgia y otro durante una persecución migratoria en Florida, han incrementado los cuestionamientos sobre las condiciones de los operativos y centros de detención de la agencia federal.
El caso más reciente ocurrió en Georgia, donde el venezolano Jesús Manuel Arenas Silva, de 45 años, murió mientras era trasladado entre instalaciones de detención migratoria. De acuerdo con el ICE, el hombre fue encontrado inconsciente alrededor de las 7:46 horas del lunes a bordo de un autobús que se dirigía del Centro de Detención del Condado de Irwin, en Ocilla, al Centro de Procesamiento D. Ray James, en Folkston.
Los agentes solicitaron asistencia médica y Arenas Silva fue trasladado al Hospital del Condado de Irwin, donde fue declarado muerto a las 8:31 horas. La agencia indicó que la causa preliminar del fallecimiento sería un paro cardíaco, aunque el resultado definitivo quedará sujeto a una evaluación médica posterior.
El ICE afirmó que el migrante recibió revisiones médicas durante su estancia bajo custodia y detalló que había ingresado a Estados Unidos en octubre de 2021 sin autorización por la frontera durante la administración del expresidente Joe Biden. Un juez de inmigración en Atlanta había ordenado su expulsión a Venezuela en abril pasado.
Horas antes de ese reporte, otro migrante murió durante un operativo del ICE en Florida. El hombre, de nacionalidad mexicana, falleció atropellado por un camión cuando intentaba escapar a pie de agentes federales en la localidad de St. Augustine.
De acuerdo con la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP), el incidente ocurrió cerca de las 6:42 horas, cuando agentes del ICE y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) localizaron un vehículo en un estacionamiento. Cuatro personas habrían salido corriendo y una de ellas cruzó la carretera estatal 16, donde fue alcanzada por un camión con remolque que circulaba por el carril derecho. El impacto le provocó heridas mortales en el lugar.
El ICE confirmó la muerte del ciudadano mexicano y señaló que la Patrulla de Carreteras de Florida y HSI investigan el incidente. La agencia no dio a conocer la identidad del fallecido.
Los dos casos ocurrieron en medio de una creciente controversia por el uso de la fuerza y las condiciones de los operativos migratorios en Estados Unidos. En la última semana también murieron dos migrantes por disparos de agentes del ICE: el mexicano Lorenzo Salgado Araujo, padre de tres hijos, durante un operativo en Texas, y el colombiano Joan Sebastián Guerrero, de 26 años, en Maine.
Tras estos incidentes, el ICE anunció una suspensión temporal de las detenciones de vehículos durante operativos migratorios en todo el país, con el objetivo de que sus agentes reciban capacitación adicional sobre este tipo de intervenciones. La medida no aplica para acciones contra personas consideradas de alto riesgo o vinculadas con delitos graves.
Con la muerte de Arenas Silva, el número de migrantes fallecidos bajo custodia del ICE en 2026 ascendió a 22, según registros del National Immigration Project, después de que en 2025 se contabilizaran 33 decesos, la cifra más alta registrada en dos décadas.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido sobre el aumento de riesgos dentro del sistema de detención migratoria. Human Rights Watch señaló en un informe reciente que la tasa de mortalidad entre personas detenidas por el ICE alcanzó su nivel más alto en más de una década y atribuyó parte del problema a deficiencias en atención médica, supervisión y condiciones de reclusión.
Los fallecimientos se producen mientras la administración de Donald Trump mantiene una política migratoria enfocada en ampliar las detenciones y acelerar las deportaciones, una estrategia que ha generado críticas de organizaciones civiles y defensores de derechos de los migrantes, quienes exigen mayores controles sobre las actuaciones de los agentes federales.







